¿Alguna vez te has planteado proyectos y has imaginado poder aprender de estos?

Proyectos

Si la respuesta es positiva, has puesto en práctica el aprendizaje basado en proyectos.

Cuando nos proponemos usar los proyectos como parte de la metodología de trabajo, estamos promoviendo el aprendizaje vivencial y ese sí que es significativo.

Nuestra vida diaria está llena de proyectos.

Ese cúmulo de cosas que queremos hacer y que requieren una hoja de ruta, recursos y un tiempo determinado.

Pueden ir de lo más sencillo a aquello de mayor envergadura que vemos lejano. Lo importante es reconocer que son proyectos.

Lo sabemos porque este tipo de metodología implica la creación de un producto a partir de la resolución de una situación problemática.

Veremos parte de lo que se requiere para preparar la ejecución de un proyecto, algunos aspectos que solemos tener en la mente pero que nos cuesta poner en palabras y cuya falta de conciencia a menudo se traduce en consecuencias adversas.

Podemos ayudar a nuestros estudiantes a basar su aprendizaje en la ejecución de proyectos. Dependiendo de la edad, se presentarán con diversos niveles de complejidad y orientados a desarrollar competencias diferentes.

Y justamente, el punto de partida para ti como docente, es establecer cuáles con las competencias que pretendes desarrollar con el proyecto.

Es mucho más que imaginar una actividad para los estudiantes. Su implementación se origina en un horizonte claro que permita determinar hacia donde vamos.

Por ejemplo, las competencias pueden estar relacionadas con el desarrollo de habilidades y destrezas para adaptarse a situaciones nuevas, tomar decisiones, comunicarse asertivamente, negociar, etc.

Por otra parte, la claridad de qué es lo que tú, docente, te propones lograr con tus estudiantes. Eso te dará la seguridad para establecer los pasos a seguir y así darle forma al trabajo.

De este modo, esos objetivos se refieren a las metas a lograr en un periodo de tiempo determinado. Son los que te dan una razón para seguir adelante. Se relacionan con el motivo por el cual haces lo que haces.

Un objetivo puede ser preparar a tus estudiantes para desempeñarse de manera óptima ante situaciones de cambio.

Para ello se requiere la competencia de la adaptabilidad, entre otras. Así entonces, vemos como las competencias y los objetivos se ubican en dimensiones complementarias.

Visto esto, significa que, antes de imaginar las etapas del proyecto, deberás tener claras las competencias y tus objetivos. Las competencias son de los estudiantes, los objetivos son tuyos y los compartirás con ellos.

Con esto en mente toca ahora ganar a tus estudiantes al proyecto que has pensado para ellos.

Es momento de insertarlo en su contexto, hacerlo cercano a su entorno, generando un interés genuino en su realización.

Puedes lograrlo presentando la idea como una propuesta, que será enriquecida por los aportes de todos, involucrando a los estudiantes de modo que te vean como parte de un mismo equipo.

Busca motivar a tu población estudiantil.

Muéstrales que tienen voz y que te importan de verdad. Ubícate en sus intereses y permíteles proponer desde ellos.

Siempre, como docente líder, tendrás la última palabra, conduciéndolos en torno a los ejes transversales de los valores y principios comunes.

Los proyectos nacen de una preocupación por resolver una situación concreta. Per se, esto ancla al estudiante, pero debe ser viable para él y ajustarse a la realidad a su alcance.

Lo siguiente es delinear una pregunta problema. Es el punto de partida de aquello que se busca resolver con la elaboración del proyecto.

Esta debe ser una pregunta que genere todo un trabajo. Contendrá los aspectos que encaminen el trabajo en el sentido del logro de los objetivos.

Responder a esa pregunta es el centro de las actividades que conformarán el proyecto. Es por ello que su redacción debe contener los aspectos en los que se requiere contextualizar el trabajo.

Con base en lo anterior, vemos la relación entre el aprendizaje basado en proyectos y el enfoque por competencias en la educación.

El aprendizaje basado en proyectos responde a la importancia de
que el estudiante esté en contacto directo con la realidad y
aprenda mediante la interacción con esta.

Asimismo, la elaboración y ejecución de proyectos implica que los estudiantes utilicen a la vez conocimientos y habilidades, evidenciando su disposición al aprendizaje para lograrlo.

¿Cuál es el proyecto que se te ocurre trabajar con tus estudiantes?

A partir de nuestros conocimientos y experiencia de la educación a distancia, es una metodología que puede implementarse con mucho éxito.

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Emilia Montero

Docente de vocación, emprendedora y formadora innata. Siempre de la mano de la actualización, la estrategia parte de ponerse en los zapatos del otro y ser empático. ¡Vamos por más!

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